¿Y si Maik se ha cansado de las etiquetas? “Picaflor” abre una nueva puerta junto a Juan Rico
A estas alturas cuesta saber si Maik está cambiando de piel o simplemente ampliando el mapa. Lo que está claro es que “Picaflor”, su nuevo lanzamiento junto a Juan Rico, suena distinto a todo lo que venía haciendo hasta ahora.
Acostumbrado a moverse en terrenos más cercanos al R&B y las nuevas corrientes urbanas, el artista conquense parece mirar esta vez hacia otro lugar. O quizá hacia varios a la vez. “Picaflor” tiene guitarras luminosas, melodías que se quedan dando vueltas durante horas y ese aire despreocupado que solo aparece cuando llega el calor y las canciones empiezan a sonar mejor con las ventanillas bajadas.
“Picaflor” recoge el espíritu: el sabor veraniego, la nostalgia suave y la sensación de que todo podría durar un poco más.
La presencia de Juan Rico y la producción de KJ encaja de forma natural en la ecuación. Ambos artistas construyen una canción ligera en apariencia, pero llena de pequeños detalles que revelan una búsqueda diferente. Menos pendiente de los géneros y más centrada en las sensaciones.
Quizá la pregunta no sea si Maik se está pasando al indie. Quizá la pregunta sea por qué seguimos necesitando ponerle nombre a las cosas cuando las canciones funcionan. Y “Picaflor”, desde luego, funciona.
Pegadiza, luminosa y con vocación de quedarse durante todo el verano, la canción confirma que el artista conquense atraviesa uno de esos momentos en los que cualquier giro parece posible.
